Estoy descuidando mucho últimamente el blog. Así que aprovecho el rato que tengo tras ver, animar, sufrir y mencionar a la madre de muchos en el partido del Plus para exponer mis impresiones. Por supuesto que esto no es una crónica, esto es, seré intencionadamente subjetivo. Aunque bien pensado: ¡que alguien me muestre una crónica objetiva en la prensa! ¡Pagaría por ellas!
Hemos perdido. Y sin excusas. A todos los pensadores, analistas y demás sabiondos del deporte que proclaman que la derrota a veces viene bien, les diré de manera rotunda que no son
madridistas. Así que desconfíen de ellos,
ignórenles. El Real Madrid jamás debe perder, nunca se debería de dar semejante circunstancia en nuestra rutinaria y tranquila vida.
Jameis,
never,
nie. Aquí, en este equipo, los debates y coloquios, las discusiones, los intercambios de opiniones; así como las críticas, los reproches y las mentadas de madre correspondientes se hacen siempre partiendo de la victoria. Al que no entienda eso le rogaría que se hiciera de otro equipo, si no es mucha molestia.
Vaya por delante un aviso: esta entrada puede pecar de alarmista y demagoga. Por ello, les indico que, en el caso de observar dicho tono, lo
focalicen en detalles y puntos concretos. De ningún modo en el fondo y contenido. Quiero decir con esto que confío plenamente en este equipo, en
Pellegrini y en
Valdano. Creo en el proyecto. Y por supuesto, aunque tal vez la entrada muestre lo contrario, que soy de los que piden paciencia y tiempo. Por coherencia y sentido común, nada más.
Primero y lo más importante de todo: Maldito sea Raúl. Otra vez con lo mismo. Se continúa
cometiendo la más grande y gorda
equivocación del Real Madrid en su último lustro; error que debería entrar con mayúscula en la historia negra del Madrid. Ni leyenda negra ni Franco ni leches. Uno de los grandes puntos oscuros de la gloriosa historia del Madrid ha sido el
inexplicable empeño de colocar en la
titularidad a un futbolista
literalmente acabado.
Primer partido serio y otra vez con el caduco Raúl en el once. En otras palabras, nos enfrentamos a un rival duro y nosotros le otorgamos la singular ventaja de jugar con uno menos. ¿No querían emoción? Pues nada, ahí la tienen.
¿No se podía haber quedado en
Copenhague?
Realmente, el asunto Raúl es muy cansino. Y
desesperante.
Segundo: Qué bueno es el negro; qué grande que es
Diarrá. El partido de
Mahamadu Diarrá ante el
Sevilla,
considerando algunos detalles sin importancia como la dureza y competitividad del rival, como que el propio futbolista lleva tiempo sin ritmo de competición, como que está en un equipo en
construcción, como... Qué coño. Sin matices ni tonterías:
Diarrá ha estado de puta madre. Inconmensurable.
Tercero: I
believe in Pellegrini. Creo en el chileno, como decía líneas atrás. Me parece un señor inteligente y cabal, al margen de que es un buen entrenador. Por ello y por innumerables motivos más, estoy dispuesto a darle todo el crédito del mundo. Lo defenderé a capa y espada; hasta que la razón y/o la lógica me lo impida. Pero tal hecho no quita que esté un poco mosca con determinadas decisiones suyas. Para empezar: debería ser más pragmático con Raúl. Al banquillo sí o sí. Sin medias tintas. Creo, además, y esto lo digo con humildad, que el método y la forma de jugar al fútbol que está implantando al Real Madrid, trabajo arduo y complejo y que llevará meses -dicho sea de paso-, tendría una progresión más rápida y productiva si apostara por un
centrocampista -volante- en detrimento de un delantero. Y, finalmente, hoy creo que no ha estado fino con los cambios.
Cuarto: Una vez me dijeron que no tenía ni puta idea de fútbol por afirmar que prefería en el puesto del lateral izquierdo a
Heinze antes que a
Marcelo. Que para mí, añadí, rendía mejor de extremo. Tal vez tuvieran razón, pero
Marcelo no mejora en labores defensivas. Todos los esfuerzos del brasileño se van al
garete en cuanto se enfrenta a un digno adversario. Hoy ha estado horrible. Y ya debería de saber manejárselas él
solito. Que el bueno de
Diarrá no va a estar siempre para ayudarle.
Quinto: ya leo y escucho críticas hacia
Xabi Alonso.
Efectivamente hoy no ha jugado bien, no se lo voy a negar a ustedes. Pero lo veo como algo normal y totalmente
comprensible. El rendimiento del vasco irá en función del juego del Madrid. Si Alonso juega bien, el Real Madrid también. Lo mismo ocurre con el
Xavi catalán: es imposible que el
Barça juegue bien con un
Xavi nefasto. Sus roles, sus labores, su juego en definitiva, van de la mano del juego del equipo. Y viceversa. Así lo exime su posición. Todo lo contrario que en otras
desmarcaciones, como la de un delantero.
Naturalmente, el Madrid no ha jugado bien en el
Sánchez Pizjúan. He ahí una de las razones de la derrota.
Sexto: Tenía pensada una larga entrada sobre Casillas. Y no hablaba precisamente bien del
mostoleño. Sin embargo, por su partido de hoy la aplazaré. Bien Casillas, bien. Sigue cerrando mi boca, no pares.
Séptimo y breve: A
Higuaín se lo están cargando.
Benzemá será un
crack, no duden. El partido de hoy no era para
Guti; al menos de titular no, de revulsivo la cosa hubiera sido bien distinta. ¡Qué! ¿Es bueno Cristiano
Ronaldo o no? Cómo me gusta ver a Florentino en el palco: no merece sufrir, ¡por todo lo que ha hecho el Madrid debería de ganar todos los partidos del año y por
goleadas!
Y por último les doy un consejo, que nunca viene mal. Ni se les ocurra mañana -por hoy cuando lean esto- leer un maldito periódico. Con la derrota del Madrid, salen de sus cavernas las garrapatas de siempre. No abran un diario deportivo, no pongan la
tele,
quítenles las pilas al transistor. Busquen y lean, en cambio, por la
blogosfera.
DRJ,
Luisi,
Chechu, Blanco Doble,
Wolllen y demás les explicarán todo lo que necesitan saber.